Un hecho anecdótico se produjo en la final masculina del Nacional A de handball,  porque San Fernando debió utilizar a tres arqueros frente a Sag de Villa Ballaster. Ocurrió que en el primer tiempo fue expulsado el portero titular Nicolás Vella (N° 29). Entró su remplazante Carlos Miguel Diciocco (N° 82).

Pero en el segundo tiempo Diciocco se lesionó y el DT pensó ¿Y ahora que hacemos?. miró al banco de suplentes y Patricio Verdino (N° 19) levantó la mano y gritó “Yo voy al arco”.

Verdino, un jugador de campo, ingresó con la camiseta verde (alternativa de San Fernando) que lo distinguía, aunque no era un buzo de arquero y además tenía los pantalones cortos, distinto a los tradicionales buzos largos de los porteros. Y en su primera intervención logró desviar un balón estirando una de sus piernas.

El muchacho entró con un envión anímico que levantó a sus compañeros y sirvió para mantener la ventaja de dos goles que llevaba San Fernando.

Le convirtieron algunos goles y en un momento volvió a ingresar al arco Diciocco creyendo que aguantaba. Fue imposible y debió salir de cancha de los hombros de dos compañeros. Volvió Verdino y jugó los instantes más complicados, cuando estaban gol a gol y se definía el Nacional.

El arquero improvisado atajó la última pelota y así el título Nacional viajó al Municipio de San Fernando en Buenos Aires. Ese equipo recordará para siempre esta final disputada en Mendoza “cuando Verdino fue al arco”. Un héroe deportivo.

El lesionado Diciocco, el expulsado Vella y el improvisado Verdino.